El Congreso Nacional de Honduras y las instituciones del Estado bajo la dirección del presidente electo Nasry “Tito” Asfura iniciaron oficialmente el período 2026-2030 utilizando la bandera nacional con el tradicional color azul marino, marcando un cambio simbólico respecto a los últimos cuatro años.
La decisión deja atrás el uso del azul turquesa, implementado desde 2022 durante la administración de la expresidenta Xiomara Castro, y restablece la tonalidad azul oscura que ha identificado históricamente a la bandera hondureña desde 1949.

El retorno al azul marino fue visible durante la instalación del nuevo hemiciclo legislativo y en actos oficiales del Estado, consolidando el cambio como parte del nuevo ciclo institucional del país.
Durante la gestión anterior, el azul turquesa fue adoptado como una “reivindicación histórica”, basada en el decreto original de 1866, impulsada por el partido Libertad y Refundación (Libre). Sin embargo, la nueva administración optó por volver a la versión más reconocida por generaciones de hondureños.
El cambio ha generado diversas reacciones en la opinión pública, al tratarse de un símbolo patrio profundamente ligado a la identidad nacional.





