El Congreso de Estados Unidos enfrenta una fuerte tensión política ante el inminente vencimiento de los fondos para el Departamento de Seguridad Nacional.
El Senado ya aprobó un proyecto bipartidista, pero en la Cámara de Representantes persisten divisiones, especialmente por temas relacionados con políticas migratorias y financiamiento a agencias como ICE y CBP.
La falta de acuerdo podría generar consecuencias operativas, incluyendo afectaciones en aeropuertos y servicios de seguridad, reavivando conflictos políticos internos en un momento clave.
Este escenario refleja la creciente polarización en Washington, donde las diferencias partidarias continúan frenando decisiones urgentes.




