El opositor venezolano Juan Pablo Guanipa, estrecho aliado de la líder opositora María Corina Machado, fue trasladado a su casa en Maracaibo para cumplir prisión domiciliaria después de una jornada de acontecimientos que ha generado conmoción política en el país.
La familia de Guanipa confirmó en redes sociales que el dirigente, de 61 años, se encuentra ahora bajo arresto domiciliario tras haber sido excacelado y luego detenido nuevamente horas después de su liberación tras pasar más de ocho meses en prisión. Su hijo, Ramón Guanipa, escribió en X que aunque la familia está “aliviada” de poder estar junta nuevamente, no deja de considerar injusto que su padre siga “preso”, ya que el arresto domiciliario es, en su opinión, una forma de privación de libertad.
La situación de Guanipa se deterioró poco después de que fuera liberado junto a otros presos políticos en un proceso que según fuentes oficiales buscaba cumplir con compromisos internacionales y avanzar en la libertad de detenidos bajo acusaciones políticas. Sin embargo, autoridades venezolanas alegaron que Guanipa había incumplido con las condiciones de su excarcelación, lo que motivó la revocación de su liberación y su traslado a un régimen de casa por cárcel.
Guanipa, exdiputado y exgobernador electo del estado Zulia, había sido detenido originalmente en mayo de 2025 bajo cargos que él y sus aliados calificaron de politicos. Tras la decisión judicial de revocar su excarcelación, su caso se sumó a las tensiones en torno al proceso de liberación de presos políticos en Venezuela, en medio de presiones internacionales para avanzar en la apertura democrática y la discusión de una ley de amnistía que busca beneficiar a detenidos por motivos políticos.
Desde su traslado a la residencia en Maracaibo, la familia de Guanipa y líderes opositores han exigido su libertad plena y la de todos los presos políticos, manteniendo que el arresto domiciliario no es una verdadera liberación, sino una forma de mantenerlo bajo control del Estado venezolano.





