Tokio.– El gobierno de Japón aprobó este 21 de abril una reforma que permite la exportación de armamento letal, marcando un cambio significativo en su política de defensa desde la Segunda Guerra Mundial.
La decisión, impulsada por el Ejecutivo, busca fortalecer la cooperación militar con aliados en un contexto de creciente tensión regional, especialmente en Asia-Pacífico.
La nueva normativa permitirá la venta de equipos militares avanzados bajo condiciones específicas, incluyendo acuerdos de seguridad y control de uso por parte de los países compradores.
Sin embargo, la medida ha generado críticas internas y protestas, ya que una parte importante de la población considera que contradice el histórico enfoque pacifista del país.
Este giro representa un punto de inflexión en la estrategia de seguridad japonesa y podría tener impacto en el equilibrio geopolítico de la región.





