El italiano Kimi Antonelli, de Mercedes, protagonizó este domingo una espectacular remontada en el circuito de Monza para conquistar el Gran Premio de Italia de Fórmula 1, luego de haber partido desde la decimonovena posición.
Ante su público, el piloto de 20 años superó a su compañero de equipo George Russell en las últimas vueltas para quedarse con la victoria. El neerlandés Max Verstappen, de Red Bull, completó el podio en la tercera posición.
Con este triunfo, Antonelli consiguió su séptima victoria de la temporada y amplió su ventaja al frente del campeonato mundial. El italiano acumula ahora 267 puntos, frente a los 201 de Russell, para una diferencia de 66 unidades.
La victoria tuvo un significado especial para Antonelli, quien celebró por primera vez un triunfo en el Gran Premio de su país. Además, se convirtió en el primer piloto italiano en ganar esta carrera desde Ludovico Scarfiotti, quien lo hizo en 1966.
La jornada fue complicada para Ferrari, que no pudo responder ante sus aficionados. Lewis Hamilton terminó en la sexta posición, mientras que Charles Leclerc sufrió un fuerte accidente en la tercera vuelta, cuando perdió el control de su monoplaza en la curva Parabólica y terminó contra el muro.
El incidente de Leclerc provocó una interrupción de aproximadamente 40 minutos para reparar las barreras de seguridad. El piloto monegasco logró salir por sus propios medios del vehículo y no sufrió consecuencias graves.
Antonelli, quien había sido relegado al fondo de la parrilla por una penalización relacionada con el cambio de motor, aprovechó las circunstancias de la carrera para avanzar rápidamente. En apenas 18 vueltas ya se encontraba al frente y posteriormente sacó provecho de una parada durante un período de coche de seguridad virtual.
Después de reducir una desventaja de 15 segundos respecto a Russell y fallar en un primer intento de adelantamiento, Antonelli finalmente superó a su compañero en la vuelta 50 y mantuvo el liderato hasta la bandera a cuadros. Su remontada, desde la posición 19 hasta la victoria, se convirtió en la segunda más grande en la historia de la Fórmula 1, solo superada por la de John Watson en Long Beach en 1983.






