El gobierno de Estados Unidos avanza en la creación de la primera gran ley federal sobre inteligencia artificial, con el objetivo de establecer reglas claras para el desarrollo y uso de esta tecnología.
La iniciativa busca proteger a los usuarios, especialmente a menores, regular el impacto de los centros de datos y evitar conflictos entre leyes estatales y federales.
Autoridades destacan que la medida responde al crecimiento acelerado de la inteligencia artificial y su impacto en la economía, la seguridad y la sociedad.
El proyecto también refleja la competencia global en el sector tecnológico, donde países buscan liderar el desarrollo de la IA en un contexto de tensiones geopolíticas.





