Rusia intensificó este viernes su ofensiva militar sobre Ucrania al lanzar uno de los mayores ataques combinados con drones y misiles registrados en las últimas semanas. Las explosiones se sintieron en varias ciudades del país, incluida Kiev, donde las autoridades activaron sistemas de defensa aérea para intentar interceptar los proyectiles.
De acuerdo con funcionarios ucranianos, los bombardeos provocaron víctimas mortales, decenas de heridos y daños considerables en edificios residenciales, instalaciones industriales e infraestructura energética. Equipos de emergencia trabajaron durante horas para asistir a los afectados y controlar los incendios provocados por los impactos.
El presidente Volodímir Zelenski condenó la ofensiva y reiteró el llamado a sus aliados internacionales para fortalecer los sistemas de defensa aérea de Ucrania. Por su parte, varios gobiernos occidentales expresaron su preocupación por la escalada del conflicto y reafirmaron su apoyo político y militar al país europeo.
La guerra entre Rusia y Ucrania continúa siendo uno de los principales focos de tensión internacional, mientras las posibilidades de una solución diplomática siguen siendo limitadas debido al aumento de las operaciones militares en ambos frentes.




