El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, expresó este viernes su preocupación por la creciente polarización política entre los líderes de América y llamó a fortalecer el diálogo para promover una mayor unidad en la región.
Durante una conferencia de prensa virtual con medios de comunicación del Caribe, entre ellos EFE, Ramdin reconoció que existen profundas diferencias entre varios mandatarios del continente. Consideró que, ante este escenario, es necesario que los líderes se reúnan con mayor frecuencia para comprender sus posiciones y buscar puntos de coincidencia.
Ramdin también se refirió a las elecciones presidenciales de Brasil previstas para octubre y pidió a los Estados miembros de la OEA abstenerse de interferir en el proceso electoral, en un contexto marcado por un aumento de las tensiones entre Washington y Brasilia.
El secretario general defendió además el papel de la OEA como espacio de diálogo político y cooperación multilateral. Señaló que, durante su primer año al frente del organismo, se ha logrado demostrar a los Estados miembros la importancia de la organización en áreas como la democracia, los derechos humanos, la seguridad y el desarrollo.
Entre los principales desafíos que enfrenta el continente, Ramdin mencionó el deterioro de la democracia, el crimen organizado transnacional y las influencias externas. Advirtió que ser elegido mediante un proceso democrático no es suficiente, ya que los gobernantes también deben respetar las normas institucionales y mantener espacios de diálogo.
En ese sentido, planteó la necesidad de revisar y fortalecer la Carta Democrática Interamericana para incorporar nuevas medidas frente a situaciones en las que líderes elegidos democráticamente dejan de gobernar de acuerdo con principios democráticos.
Aunque no mencionó directamente a Nicaragua durante la conferencia, Ramdin había calificado previamente de “absolutamente inaceptable” la situación política de ese país. También sostuvo que una condena no es suficiente y planteó la posibilidad de aplicar medidas como sanciones financieras y restricciones de viaje contra determinadas personas.
El Consejo Permanente de la OEA, con sede en Washington, aprobó convocar una reunión de ministros de Relaciones Exteriores para analizar la situación en Nicaragua, aunque todavía no se ha establecido una fecha. La decisión se produce después de que el presidente Daniel Ortega amenazara con cancelar las elecciones.





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