Los bancos centrales de Estados Unidos y Japón han confirmado hoy que implementarán ajustes en sus respectivas políticas monetarias, lo que ha generado gran interés entre los inversionistas debido a la volatilidad reciente en los mercados globales.
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, indicó que «es momento de ajustar la política», refiriéndose a una posible reducción en las tasas de interés, las cuales han alcanzado niveles históricos en las últimas dos décadas. Aunque no especificó la magnitud del cambio, Powell señaló que las futuras decisiones dependerán de los datos económicos, las perspectivas y el análisis de los riesgos, con el primer ajuste previsto para septiembre.
“Si reducimos la moderación en la política monetaria de manera adecuada, existe una buena posibilidad de alcanzar la meta del dos por ciento de inflación, mientras se mantiene un mercado laboral fuerte”, señaló Powell durante una conferencia de banqueros.
Por su parte, el gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, confirmó que el país seguirá avanzando hacia la normalización de su política monetaria, aunque el reciente aumento en los tipos de interés, anunciado el 31 de julio, ha generado incertidumbre en los mercados internacionales.
«No hemos cambiado nuestra postura básica de ajustar la política conforme se consolide nuestra confianza en que la economía y la inflación se mantendrán alineadas con nuestras previsiones», explicó Ueda ante el Parlamento japonés. Sin embargo, reconoció que los mercados siguen siendo volátiles, y que Japón mantiene una política monetaria expansiva con tasas de interés reales negativas.





