Estados Unidos trasladó este domingo desde Haití a 18 personas acusadas de participar en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido en julio de 2021. Los imputados serán presentados ante la justicia federal en el Distrito Sur de Florida, donde se desarrolla parte del proceso relacionado con el magnicidio.
El fiscal federal Jason A. Reding Quiñones informó sobre la operación y señaló que el traslado representa una nueva etapa en la búsqueda de justicia por la muerte de Moïse. Según el funcionario, un total de 30 personas han sido acusadas en Estados Unidos por su presunta participación en el crimen.
Un avión militar estadounidense llegó este domingo al aeropuerto internacional de Puerto Príncipe para recoger a los acusados y trasladarlos a Florida. Entre ellos se encuentra Joseph Felix Badio, señalado por los investigadores como uno de los principales responsables de planificar el asesinato, además de varios ciudadanos colombianos vinculados al caso.
La operación se produjo en medio de un proceso judicial que ha incorporado nuevos elementos y que recientemente fue declarado bajo secreto de sumario. Abogados relacionados con el caso dijeron al diario Miami Herald que desconocían inicialmente el traslado de los acusados, mientras persistían dudas sobre la inclusión de Badio entre los extraditados, algo que posteriormente fue confirmado mediante la lista de pasajeros.
Reding Quiñones afirmó que las autoridades estadounidenses continuarán investigando a quienes hayan financiado, facilitado o apoyado el asesinato. El traslado de los acusados ocurre además pocos días antes del juicio contra Christian Emmanuel Sanon, otro de los principales sospechosos del caso y residente en el sur de Florida, quien según los investigadores aspiraba a sustituir a Moïse en la Presidencia de Haití.
Jovenel Moïse fue asesinado el 7 de julio de 2021 en su residencia privada de Pétion-Ville, en Puerto Príncipe. Según las investigaciones, un grupo de hombres armados, integrado principalmente por exmilitares colombianos, irrumpió en la vivienda, torturó al mandatario y posteriormente le dio muerte, un hecho que desencadenó una investigación internacional y varios procesos judiciales.




