Un árbitro determinó que la empresa y el conductor tuvieron responsabilidad en el caso ocurrido en California.
Uber deberá pagar 40 millones de dólares a los padres de una joven de 23 años que murió atropellada después de ser dejada en una zona de la autopista del sur de California, según el fallo de un árbitro en un litigio civil.
El caso corresponde a Emily Normandin-Parker, quien el 12 de agosto viajaba junto a su amiga Luna Moore en un vehículo de Uber conducido por Vu Tran. Las jóvenes habían sido recogidas en un bar del condado de Orange, cercano a Los Ángeles.
Durante el trayecto, Moore comenzó a vomitar dentro del vehículo, por lo que Tran se detuvo en un área de seguridad próxima a una salida. Mientras la pasajera discutía con el conductor por el costo de la limpieza, Normandin-Parker salió del automóvil y terminó caminando hacia la vía, donde fue atropellada mortalmente.
Los padres de la joven y Moore demandaron al conductor y a Uber. Las partes acordaron someter el litigio a un proceso de arbitraje, en el que el juez jubilado Richard A. Stone determinó que tanto Tran como la compañía tenían responsabilidad en el caso.
Uber argumentó que no debía responder por las acciones del conductor debido a que este era un contratista independiente, bajo las disposiciones de la Proposición 22 de California. Sin embargo, Stone concluyó que el lugar donde fueron dejadas las jóvenes era “inseguro e ilegal” y señaló que Tran tenía la posibilidad de tomar una salida cercana y detenerse en un sitio seguro.
El árbitro también consideró que el conductor sabía que las pasajeras estaban bajo los efectos del alcohol. Además, registros del GPS mostraron que Tran pasó cerca del cuerpo de Normandin-Parker antes de tomar la siguiente salida y comunicarse con Uber para reclamar por el costo de la limpieza.
Como parte de la indemnización, Stone otorgó 20 millones de dólares a cada uno de los padres de Normandin-Parker, Carol Normandin y Ken Parker, mientras que Moore recibirá 300.000 dólares.






