Caracas.– En una sesión cargada de simbolismo político y tensión institucional, Delcy Rodríguez juró este lunes como presidenta interina de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en una operación militar de Estados Unidos. La investidura se realizó en el Parlamento y convierte a Rodríguez en la primera mujer en gobernar el país, aunque bajo un mandato provisional.
Rodríguez, hasta ahora vicepresidenta y primera en la línea de sucesión, asumió el cargo por 90 días prorrogables, por orden del Tribunal Supremo de Justicia. El acto fue presidido por su hermano, Jorge Rodríguez, reelecto como jefe de la Asamblea Nacional, mientras que Nicolás Maduro Guerra, hijo del mandatario detenido, sostuvo la Constitución durante el juramento.

“Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos. Vengo también con honor a jurar en nombre de todos los venezolanos”, expresó Rodríguez, al definir el momento como uno de “horas terribles de amenaza contra la estabilidad y la paz de la nación”.
Un poder interino en medio del choque internacional
La juramentación se produjo apenas días después de que Maduro y Flores fueran detenidos el 3 de enero, tras bombardeos estadounidenses en Caracas. Ambos se declararon no culpables ante un tribunal federal de Nueva York, donde enfrentan cargos por narcotráfico y terrorismo.
Al concluir la ceremonia, militares rindieron honores a la presidenta interina, en una señal pública de respaldo de la Fuerza Armada, que ya había reconocido su designación el domingo. La Asamblea Nacional, electa en mayo de 2025, inició formalmente sus funciones con este hecho como punto central de la agenda.
Apoyo político y narrativa de retorno
Durante la sesión, la mayoría chavista coreó consignas como “¡Vamos Nico!”, mientras una fotografía de la pareja presidencial fue colocada en la tribuna y una flor roja ocupó el escaño de Cilia Flores. Afuera del Parlamento, militantes oficialistas marcharon en respaldo al nuevo liderazgo.

Maduro Guerra expresó su “apoyo incondicional” a la presidenta interina y aseguró que su padre “volverá” al país. “La patria está en buenas manos”, dijo entre lágrimas.
Jorge Rodríguez, además de presidir el Legislativo, fue comisionado para gestionar la liberación de Maduro y Flores, asegurando que recurrirá a “todas las tribunas y espacios” posibles para lograr su regreso.
Mensaje hacia Washington
En un gesto que apunta al escenario internacional, Delcy Rodríguez abogó por una relación equilibrada y respetuosa con el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha declarado que Estados Unidos está “a cargo” de Venezuela. El mensaje busca abrir un canal político en medio de la mayor confrontación entre ambos países en décadas.
La asunción de Rodríguez marca así un punto de inflexión en la crisis venezolana: un gobierno interino respaldado por las instituciones chavistas, mientras su líder histórico enfrenta la justicia estadounidense y el país se mantiene en el centro del debate global.





