San Juan, Puerto Rico.– El sistema judicial puertorriqueño cerró este lunes uno de los casos más seguidos de los últimos años. La jueza Wanda Cruz Ayala sentenció a Mayra Nevárez Torres a 15 años de prisión por conducir en estado de embriaguez y causar la muerte de Justin Santos Delanda, hermano del exponente urbano Arcángel, en un trágico accidente ocurrido en noviembre de 2021.
La condena incluye una bonificación de 11 meses ya cumplidos, y se produjo luego de que el Tribunal Supremo de Puerto Rico rechazara múltiples recursos de la defensa que buscaban evitar el ingreso a prisión y mantener la restricción domiciliaria previamente impuesta. Concluida la audiencia en el Centro Judicial de San Juan, Nevárez Torres fue escoltada de inmediato por alguaciles para su ingreso al sistema correccional.
Un fallo tras un largo recorrido judicial
El caso atravesó todas las instancias judiciales del país. Inicialmente, en enero pasado, Cruz Ayala había ordenado que la convicta cumpliera la pena bajo restricción domiciliaria con supervisión electrónica, además de una restitución de 10,000 dólares a Keven Monserrate Gandía, quien resultó gravemente herido en el mismo accidente.
Sin embargo, el Ministerio Público apeló la decisión, y el Tribunal de Apelaciones revocó la sentencia, ordenando el cumplimiento en prisión. Posteriormente, el Supremo confirmó esa determinación, denegando recursos de certiorari y reconsideraciones presentadas por la defensa.
Durante la vista de resentencia, los abogados de Nevárez Torres intentaron que se descontaran los cuatro años transcurridos desde que pagó fianza, solicitud que fue rechazada por la jueza, quien sostuvo que solo procede el descuento del tiempo posterior a la sentencia.
Dolor, arrepentimiento y reacciones
Antes de dictar la sentencia, la jueza Cruz Ayala —quien anunció su jubilación tras 24 años en la judicatura— reiteró su inclinación hacia modelos de justicia rehabilitadora, aunque reconoció que el marco legal y las decisiones de los foros superiores la obligaban a imponer la pena de cárcel.
Nevárez Torres expresó arrepentimiento y pidió perdón a los familiares de las víctimas:
“No hay excusas para lo que hice. Reconozco la gravedad de mis actos y el dolor que he causado”.
Sin embargo, Carmen Santos, madre de Justin, reaccionó señalando que esas palabras llegaron tarde.
“No era hoy que yo quería escuchar eso. Hace cuatro años me hubiese gustado oírlo”, expresó visiblemente afectada.
Mensaje del Estado
La secretaria de Justicia, Lourdes Gómez, afirmó en declaraciones escritas que la sentencia “hace justicia” y envía un mensaje claro contra la conducción bajo los efectos del alcohol.
“Esta conducta criminal no será tolerada”, subrayó.
El trágico accidente
Justin Santos falleció el 21 de noviembre de 2021, cuando viajaba junto a Monserrate Gandía en un vehículo Can-Am por el puente Teodoro Moscoso. Según la investigación, Nevárez Torres conducía una Hyundai Tucson en contra del tránsito, con un nivel de alcohol en sangre de .29%, casi cuatro veces el límite legal. El impacto provocó la muerte inmediata de Santos y heridas severas a su acompañante.
Con esta sentencia, el caso se convierte en un referente judicial sobre las consecuencias penales de manejar bajo los efectos del alcohol en Puerto Rico.