Una coalición integrada por 21 estados de Estados Unidos y la Comisión Federal de Comercio (FTC) presentó una demanda contra Amazon, a la que acusa de manipular de manera secreta y sistemática el sistema utilizado para establecer los precios de los anuncios en su plataforma.
Según la demanda, la compañía habría utilizado durante años un mecanismo de “recargos ocultos” que permitió cobrar de más a sus anunciantes. Los fiscales estiman que esta práctica pudo haber generado más de 20.000 millones de dólares en cobros adicionales a unos 1,2 millones de clientes, entre ellos pequeñas y medianas empresas.
La investigación sostiene que Amazon comenzó a intervenir en sus subastas publicitarias en 2018. El sistema establece que los anunciantes compiten mediante ofertas y, en teoría, el ganador debe pagar apenas un centavo más que la segunda oferta más alta.
Sin embargo, los fiscales aseguran que Amazon habría introducido ofertas falsas de segundo lugar para elevar artificialmente el precio que debían pagar los anunciantes. La acusación señala que estas prácticas se realizaron sin que los clientes tuvieran conocimiento de la manipulación.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, afirmó que el incremento de los costos publicitarios pudo terminar repercutiendo en los consumidores, debido a que las empresas podrían haber trasladado esos gastos adicionales al precio de sus productos.
La coalición también detectó presuntos aumentos en los precios de los anuncios durante jornadas de alta demanda comercial, como Black Friday y Prime Day, cuando millones de usuarios realizan compras en la plataforma.
Los fiscales consideran que estas acciones podrían violar las leyes federales y estatales de protección al consumidor, incluidas las normas que prohíben prácticas comerciales desleales o engañosas y la publicidad falsa. La demanda busca establecer responsabilidades por las presuntas prácticas de Amazon.






