Las relaciones entre Unión Europea y Estados Unidos siguen marcadas por diferencias en torno a las regulaciones tecnológicas.
Autoridades europeas han dejado claro que están dispuestas a dialogar, pero no a eliminar sus normas digitales, especialmente en temas de privacidad y control de grandes plataformas.
El debate se centra en el equilibrio entre innovación tecnológica y protección de los usuarios, un tema clave en la agenda global.
Este escenario refleja la creciente importancia de la tecnología en la política internacional y la economía digital.




