Apple solicitó una medida cautelar contra OpenAI y dos exingenieros de la compañía, a quienes acusa de apropiarse de información confidencial relacionada con el desarrollo de nuevos dispositivos tecnológicos. La empresa sostiene que el supuesto uso indebido de esos datos podría beneficiar los proyectos de hardware con inteligencia artificial que impulsa OpenAI.
Por su parte, OpenAI rechazó las acusaciones y aseguró que no posee ni ha utilizado secretos comerciales de Apple. La empresa calificó la demanda como infundada y afirmó que el desarrollo de sus productos se realiza de manera independiente y respetando la propiedad intelectual de terceros.
El caso refleja la creciente competencia entre las grandes compañías tecnológicas en la carrera por liderar el mercado de la inteligencia artificial y los dispositivos de nueva generación. Analistas consideran que el resultado del proceso podría tener repercusiones en la forma en que las empresas gestionan la contratación de talento y la protección de información estratégica.
Mientras el litigio avanza en los tribunales de Estados Unidos, ambas compañías mantienen sus planes de innovación en inteligencia artificial, un sector que continúa concentrando inversiones millonarias y una intensa competencia a nivel global.





