El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que su secretario de Estado, Marco Rubio, está manteneniendo conversaciones con el gobierno de Cuba con miras a alcanzar un “acuerdo” que aborde la actual crisis en la isla, considerada por la Casa Blanca como una amenaza humanitaria.
En declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, Trump aseguró que “estamos hablando con Cuba ahora mismo. Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y deberían totalmente llegar a un acuerdo”, y describió al país caribeño como una “nación fallida” enfrentada a problemas estructurales, especialmente en el suministro de combustible y energía.
El mandatario también expresó su interés por la comunidad cubano-estadounidense, señalando que muchos de ellos se alegrarían de poder regresar y reunirse con sus familiares en la isla si se lograra un acercamiento diplomático.
Sobre una posible intervención militar
Preguntado sobre si Estados Unidos contempla una operación militar similar a la ejecutada recientemente en Venezuela, Trump evitó confirmar tal plan, aunque abrió la puerta al indicar que “no sería una operación muy dura, pero no creo que sea necesaria”. Así, el enfoque de la administración se mantiene en la presión económica y el diálogo diplomático antes que en opciones de fuerza.
La tensión con Cuba ha escalado en las últimas semanas, en medio de una profunda crisis energética en la isla y sanciones impuestas por Washington, incluidas medidas que limitan el flujo de petróleo y recursos, lo que ha agravado la situación de servicios públicos y transporte, según diversas agencias internacionales.
La posición de Trump subraya una estrategia en la que, a pesar de las duras críticas al régimen cubano, el diálogo liderado por Rubio podría desempeñar un papel clave para evitar una escalada mayor y, potencialmente, abrir canales de cooperación o acuerdos que alivien la situación humanitaria en la isla.




