El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles un decreto que impide a las mujeres transgénero competir en categorías deportivas femeninas. La medida, titulada “Manteniendo a los hombres fuera de los deportes femeninos”, fue anunciada en un acto celebrado en el Salón Este de la Casa Blanca, donde Trump estuvo acompañado por atletas femeninas y jóvenes deportistas.
“Con este decreto, la guerra contra el deporte femenino ha terminado”, declaró Trump durante la ceremonia.
El decreto establece nuevas directrices basadas en el Título IX, la ley federal que prohíbe la discriminación por género en programas educativos con financiamiento público. Según la administración de Trump, la normativa busca garantizar competencias justas y seguras en el ámbito deportivo femenino.
Un giro en la política federal sobre el Título IX
La Casa Blanca explicó que esta medida representa un enfoque opuesto al adoptado por el gobierno de Joe Biden, que anteriormente había determinado que impedir la participación de estudiantes transgénero en equipos femeninos constituía una violación del Título IX.
“Si vamos a preservar el deporte femenino, entonces debe mantenerse exclusivamente para las mujeres”, afirmó un funcionario de la Casa Blanca.
El decreto también abre la puerta a investigaciones federales sobre escuelas que permitan la participación de atletas transgénero en equipos femeninos, advirtiendo que aquellas que incumplan la normativa podrían perder su financiamiento federal.
Cuestionamientos y controversia
La medida ha generado un fuerte debate. Mientras que sus partidarios aseguran que busca proteger la equidad en el deporte, varios estudios científicos cuestionan la noción de que las mujeres transgénero compiten con ventaja.
Una revisión de 2017 en la revista Sports Medicine concluyó que no hay evidencia consistente de que los atletas transgénero tengan un desempeño superior. Un análisis más reciente, publicado en 2023, indicó que si bien la pubertad influye en diferencias físicas, muchas de estas se reducen con terapia hormonal.
A pesar de estas conclusiones, Trump reafirmó su postura y adelantó que su administración trabajará con federaciones deportivas, el Comité Olímpico de EE.UU. y la NCAA para presionar por regulaciones más estrictas en torno a la participación trans en deportes femeninos.
Un tema clave en la agenda política de Trump
Desde su campaña presidencial de 2024, Trump ha colocado la oposición a los derechos de las personas transgénero en el centro de su discurso político. En su primera semana de gobierno, también firmó decretos que prohíben a personas transgénero servir en el ejército y que buscan alojar a mujeres trans en prisiones masculinas, ambos con fuertes desafíos legales en curso.
El nuevo decreto también podría afectar las políticas migratorias. Según funcionarios de la Casa Blanca, se revisarán casos de atletas transgénero que ingresen al país con visas de competencia.
“Si alguien afirma ser mujer para competir en deportes femeninos, evaluaremos si esto constituye fraude”, explicó un funcionario gubernamental.
La decisión de Trump ha generado reacciones encontradas. Mientras que algunos gobernadores republicanos, como Greg Abbott (Texas), han respaldado la medida, organizaciones de derechos humanos han anunciado que impugnarán legalmente el decreto, argumentando que discrimina a la comunidad trans y contradice principios de inclusión y equidad.





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