México desplegó 500 militares del Ejército y de la Guardia Nacional en cinco municipios de Tamaulipas, fronterizos con Estados Unidos, como parte de una operación coordinada con las autoridades estadounidenses para combatir el tráfico de drogas y personas.
La movilización se realizó en Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Díaz Ordaz, donde las fuerzas mexicanas utilizaron helicópteros UH-60, drones y equipos móviles y semifijos para reforzar la vigilancia en la zona.
Las secretarías de la Defensa Nacional y de Relaciones Exteriores informaron que el operativo fue acordado entre mandos militares de ambos países como una operación concurrente, en la que cada fuerza actúa dentro de su respectivo territorio.
El despliegue mexicano se produjo después de que Estados Unidos enviara unos 500 militares a la zona del Valle del Río Grande, en Texas, tras un tiroteo registrado el pasado fin de semana en Garceno, incidente que involucró a la Guardia Costera estadounidense.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el Gobierno de Estados Unidos informó por escrito sobre supuestos disparos efectuados desde territorio mexicano hacia suelo estadounidense, pero señaló que México no ha recibido evidencias que confirmen esa versión.
Ante la denuncia, las Fuerzas Armadas mexicanas propusieron realizar el operativo en la zona fronteriza dividida por el río Bravo, con el objetivo de mantener la coordinación entre ambos países y reforzar las acciones de seguridad frente al tráfico de drogas y personas.





