Los preparativos para la próxima cumbre del G7, que se celebrará del 15 al 17 de junio en Francia, han entrado en su fase final con importantes medidas de seguridad en la región fronteriza entre Francia y Suiza.
El Gobierno suizo anunció el despliegue de aproximadamente 4,000 militares para apoyar las labores de vigilancia y protección de infraestructuras estratégicas durante el encuentro de líderes mundiales. Las medidas incluyen control aéreo, monitoreo de fronteras y vigilancia reforzada en puntos clave.
La cumbre abordará temas de gran relevancia internacional, entre ellos la situación en Ucrania, las sanciones contra Rusia, la seguridad energética y la estabilidad económica global.
Las autoridades esperan la presencia de los principales líderes de las economías más desarrolladas del mundo, en un encuentro que podría marcar importantes decisiones sobre el panorama geopolítico internacional.





