El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, presentó su dimisión al presidente Donald Trump tras varios meses de desacuerdos con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, sobre los cambios en el liderazgo militar, informó The Wall Street Journal.
Según el diario, Driscoll podría abandonar el Pentágono en los próximos días. Su salida dejaría al Ejército estadounidense sin altos líderes civiles o militares que hayan sido confirmados por el Senado, una situación que genera incertidumbre sobre la conducción de la institución.
Los desacuerdos entre Driscoll y Hegseth estarían relacionados con la reorganización del Ejército y la preparación de sus fuerzas. Driscoll habría manifestado su preocupación por los cambios impulsados por Hegseth y por el retiro de varios generales encargados de áreas clave.
Entre los oficiales apartados recientemente figuran los generales Christopher Donahue y Randy George, además del exvicedirector del Ejército, James Mingus. Hegseth también designó al general Christopher LaNeve para asumir responsabilidades que anteriormente estaban distribuidas entre algunos de estos altos mandos.
La Casa Blanca destacó el trabajo realizado por Driscoll durante su gestión, especialmente su participación en operaciones militares, su enfoque en mejorar la preparación y capacidad de combate del Ejército y su intervención en las negociaciones relacionadas con la guerra entre Rusia y Ucrania.
La salida de Driscoll no sería el único cambio en la cúpula militar. El vicesecretario interino del Ejército, Dave Fitzgerald, también dejará su puesto esta semana, en momentos en que se impulsan iniciativas para atraer inversión privada y modernizar la tecnología de Defensa de Estados Unidos.





