La situación en Medio Oriente sigue generando impacto a nivel global, afectando vuelos, movilidad y operaciones en distintos países.
Desde el inicio del conflicto a finales de febrero, múltiples aerolíneas han cancelado rutas, mientras miles de personas han quedado varadas debido al cierre de espacios aéreos y restricciones de seguridad.
Asimismo, varios gobiernos han activado planes de evacuación para sus ciudadanos, ante el riesgo creciente en la región.
Este contexto continúa generando efectos no solo en la política internacional, sino también en la economía y el transporte global, evidenciando la magnitud del conflicto.





