En Estados Unidos, organizaciones laborales han comenzado a presionar por mejores condiciones en el marco de grandes eventos internacionales como el Mundial 2026.
Las demandas incluyen mayor protección para trabajadores migrantes y garantías laborales en estadios y zonas de servicio.
Este escenario refleja un contexto político y social en el que los grandes eventos deportivos también se convierten en foco de debate público.
Analistas señalan que estas tensiones podrían influir en la organización de eventos futuros y en la política laboral del país.





