Italia comenzó a marcar territorio desde el primer día del esquí alpino en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026. En el exigente descenso masculino de Bormio, escenario del mítico Stelvio, los italianos Giovanni Franzoni y Dominik Paris conquistaron la medalla de plata y el bronce, respectivamente, desatando la euforia local y entregándole al país sus dos primeras preseas olímpicas en esta disciplina.
La prueba, que inauguró oficialmente el programa de esquí alpino de estos Juegos, tuvo como vencedor al suizo Franjo Von Allmen, quien se llevó el oro con un tiempo de 1:51.61. Franzoni finalizó a apenas +0.20, mientras que Paris cruzó la meta a +0.50, en una carrera de altísima tensión y márgenes mínimos.
El resultado tiene un peso histórico. Para Franzoni, debutante olímpico y reciente ganador en el legendario Streif de Kitzbühel, y para Paris, sudtirolés de 36 años y múltiple vencedor en el Stelvio con siete triunfos en la Copa del Mundo, se trata de su primer podio olímpico. Italia no subía al podio olímpico en disciplinas alpinas desde la plata de Christof Innerhofer en Sochi 2014, hace ya 12 años.
Presente en el Centro de Esquí Stelvio estuvo Luciano Buonfiglio, quien vivió estas medallas como sus primeras desde que asumió la presidencia del Comité Olímpico Italiano (CONI).
“Es increíblemente emocionante empezar con dos medallas y abrazar a Giovanni y Dominik. Esta es la recompensa a su dedicación. La tensión era tan alta que ni siquiera pude ver la carrera: solo miré tras escuchar los vítores en la meta”, expresó Buonfiglio, quien también felicitó al presidente de la FISI, Flavio Roda.
La jornada dejó además un sólido desempeño colectivo para Italia, con Mattia Casse en el puesto 11 (+1.67) y Florian Schieder en la posición 17 (+1.96). El gran ausente del podio fue el suizo Marco Odermatt, cuarto a +0.70, desplazado por el empuje italiano.
Con estas dos medallas, Italia alcanzó y superó la simbólica cifra de 800 medallas olímpicas en su historia, sumando Juegos de Verano e Invierno, confirmando el impacto inmediato de competir en casa.





