Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a largo plazo registraron un fuerte aumento este miércoles, luego de que el Departamento del Tesoro anunciara una recompra de deuda por 6,000 millones de dólares, una cifra que quedó por debajo de las expectativas del mercado.
El rendimiento del bono a 10 años superó el 4.85%, alcanzando su nivel más alto en tres años. En tanto, la tasa del bono a 30 años también avanzó, en medio de las preocupaciones de los inversionistas sobre las condiciones del mercado de deuda estadounidense.
La operación forma parte de una estrategia anunciada por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, para mejorar la liquidez del mercado mediante un incremento de las recompras de bonos. La nueva cifra triplica los 2,000 millones de dólares que suelen utilizarse en estas operaciones.
Sin embargo, los inversionistas esperaban una recompra de al menos 10,000 millones de dólares, debido a las señales previas del Gobierno estadounidense sobre una ampliación significativa del programa.
El analista financiero Stephen Innes señaló que los 6,000 millones de dólares representaron un aumento frente al compromiso inicial, pero estuvieron cerca del límite inferior de lo que esperaba el mercado.
El incremento de los rendimientos también coincidió con el repunte del precio del petróleo Brent, que superó los 100 dólares por barril por primera vez desde finales de julio, impulsado por la escalada de las tensiones en Oriente Medio.
El comportamiento de los bonos genera preocupación debido a que mayores costos de financiamiento pueden limitar el crecimiento económico y ejercer presión sobre los mercados bursátiles. Entre los factores que también han contribuido al aumento de los rendimientos figuran el elevado gasto público de Estados Unidos, el déficit fiscal y las grandes inversiones en inteligencia artificial.





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