Un sismo de magnitud 6.1 sacudió el centro-sur de Panamá la tarde del lunes, tres días después del terremoto de magnitud 7.7 que dejó al menos 27 personas heridas y daños en viviendas, centros educativos, hospitales y carreteras de diferentes provincias del país.
El movimiento se produjo a las 6:20 de la tarde, hora local, con epicentro a unos 18 kilómetros al oeste de Río Grande y una profundidad de 10 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Por su parte, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá estimó la magnitud en 6.4 y ubicó el evento a 32 kilómetros al suroeste de Soná.
El temblor también fue percibido con menor intensidad en Ciudad de Panamá, sin que inicialmente se reportaran víctimas ni nuevos daños materiales. La actividad sísmica continúa en el país, donde se han registrado más de 400 réplicas desde el terremoto principal del viernes 9 de octubre, algunas de ellas percibidas también en Costa Rica.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) informó que 656 centros educativos presentan algún nivel de afectación y que 598 personas permanecen en 14 albergues. En Veraguas se contabilizaron 420 viviendas, 22 centros de salud, 196 escuelas y diez iglesias afectadas, mientras que Coclé reportó otras 318 residencias con daños.
En Herrera fueron identificadas 302 viviendas con daños parciales y cinco comunidades incomunicadas, mientras que en Chiriquí se registraron 28 residencias con daños totales y el colapso de dos tanques de agua. Los organismos de emergencia han evaluado a 1,744 familias y distribuido 69,685 libras de ayuda humanitaria y 240 toneladas de agua para comunidades y hospitales.
El Gobierno de Panamá mantiene vigente el estado de emergencia nacional, declarado el sábado 10 de octubre para facilitar la movilización de recursos y atender a las comunidades afectadas. Las autoridades continúan vigilando la actividad sísmica y han pedido a la población mantenerse alejada de estructuras dañadas y preparada ante posibles nuevas réplicas, mientras el Canal de Panamá mantiene sus operaciones comerciales sin interrupciones.





