Jerusalén/Beirut – El Ejército de Israel informó este lunes que llevó a cabo nuevos bombardeos aéreos en el sur del Líbano, específicamente en la región de Nabatieh, contra lo que calificó como “infraestructuras terroristas” del grupo chií Hizbulá.
A través de un comunicado difundido en la red social X, el portavoz militar israelí Avichay Adraee acusó al grupo libanés de intentar reconstruir su red operativa en distintas partes del país, lo que —según Tel Aviv— constituye una violación al acuerdo de alto el fuego vigente.
Aunque el vocero no detalló los objetivos precisos de los bombardeos, subrayó que las Fuerzas de Defensa de Israel “seguirán actuando para eliminar amenazas y proteger al Estado”.
Hasta el momento, no se han confirmado víctimas ni daños materiales derivados del ataque.
Desde noviembre del año pasado, y pese al cese al fuego anunciado, Israel ha mantenido una campaña de ataques casi diarios sobre territorio libanés, alternando entre bombardeos puntuales y ofensivas más amplias dirigidas a lo que asegura son arsenales y centros de operación de Hizbulá.
Las zonas más afectadas continúan siendo el sur del Líbano, aunque también se han reportado incursiones en el Valle de la Bekaa.
De acuerdo con la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, al menos 108 civiles han muerto en Líbano desde el inicio de la escalada, incluidos 37 mujeres y menores. Además, se han denunciado 19 secuestros de civiles por parte de soldados israelíes en el sur del país.
La violencia ha provocado el desplazamiento de unas 80.000 personas en Líbano y otras 30.000 en el norte de Israel, según datos del organismo internacional.





