La crisis energética en Cuba continúa agravándose y este domingo podría dejar sin electricidad de manera simultánea a hasta el 65 % del territorio durante el horario de mayor demanda, de acuerdo con datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
La empresa estima que en la hora pico la capacidad de generación será de apenas 1,155 megavatios (MW), frente a una demanda de unos 3,250 MW. Esto representa un déficit de 2,095 MW y una afectación prevista de 2,125 MW.
La situación se complica por la salida de servicio de ocho de las 16 unidades termoeléctricas del país, debido a averías y trabajos de mantenimiento. Estas plantas aportan cerca del 40 % de la generación eléctrica y funcionan principalmente con crudo producido en la propia isla.
Los motores de generación aportan otro 40 % de la electricidad, pero dependen de diésel y fueloil importados. El 20 % restante proviene del gas y de fuentes renovables, especialmente la energía solar, cuyo desarrollo ha recibido apoyo de China.
Los apagones se han intensificado desde mediados de 2024 y se han agravado durante este año por las dificultades para obtener combustible, las sanciones estadounidenses y el deterioro de la infraestructura eléctrica. En La Habana se han reportado interrupciones de más de 20 horas consecutivas, mientras varias provincias enfrentan jornadas prolongadas sin suministro.
El Gobierno cubano califica la situación del Sistema Electroenergético Nacional como crítica y extremadamente tensa. La crisis también tiene un fuerte impacto económico: la economía cubana acumula una contracción cercana al 15 % entre 2020 y 2025 y enfrenta nuevas perspectivas de retroceso durante este año.





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